Ella estaba en el parque, inmóvil al lado de una papelera y mi hermana la recogió. Le pusimos de nombre Billie Jean. Se quedará en mi casa hasta que le encontremos un hogar.
A veces me gasto el dinero en comprarles cosas para que jueguen o descansen y resulta que no las hacen caso. Esta vez parece que he acertado con el regalo.